Un viaje a París a través del cine

París es bohemia y sofisticada. Sus puentes señoriales sobre el río Sena enamoran a sus visitantes. Sus elegantes plazas, iluminadas por farolas centenarias, esconden secretos aún por descubrir. Déjate envolver por la atmósfera cautivante de la Ciudad de la Luz a través de este recorrido por algunas de las películas que se filmaron allí, entre las que destacamos: “Amélie” (2001), “Antes del atardecer” (2004), “El código Da Vinci” (2006) y “La invención de Hugo” (2011).

Si Los Ángeles es el motor de la industria cinematográfica actual, la capital francesa es la cuna y foco de creación del cine de autor. Si hablamos de París tenemos que hablar de los hermanos Lumière, pioneros del cine moderno. Louis y Auguste Lumière fueron los inventores del cinematógrafo, un aparato que permite proyectar imágenes fijas de manera continuada sobre una pantalla para crear la sensación de movimiento. La primera exhibición con público del cinematógrafo de los Lumière se produjo el 28 de diciembre de 1895 en el Salón Indio del Grand Café de París (14 boulevar de los Capuchinos). Hoy el salón ya no está abierto al público pero es posible visitar su fachada.

Montmartre, barrio de artistas

Comenzamos este recorrido cinematográfico con una de las películas más conocidas (y más queridas) del cine francés: “Amélie” (2001), del director Jean-Pierre Jeunet. La trama gira en torno a las artimañas que realiza la protagonista (Audrey Tautou) para ayudar a los demás. Amélie descubre que arreglar la vida de sus vecinos y amigos le trae mucha satisfacción, y a partir de entonces inventa todo tipo de tácticas para intervenir en los asuntos ajenos.

Amélie trabaja como camarera en el café “Los dos molinos” (15 rue Lepic) en Montmartre, el distrito bohemio de París. Músicos, pintores y artesanos viven en este barrio con alma de pueblo. Una buena ruta para conocer Montmartre es empezar en la plaza Blanche (estación Blanche, metro línea 2) donde se ubica el famoso cabaret parisino Moulin Rouge. Desde allí, camina por la calle Lepic y gira a la derecha en la rue des Abbesses, donde encontrarás puestos de frutas al aire libre, restaurantes, boulangeries, tiendas de macarons y almacenes de vinos y quesos. Si sigues ascendiendo por sus calles y escaleras , llegarás a la plaza du Tertre, donde pintores y dibujantes exhiben su arte al aire libre. A pocos metros se encuentra la Basílica del Sacré Coeur, en la cima de Montmartre. La blanca e imponente iglesia emerge como guardiana silenciosa de sus dominios. Desde aquí tendrás una de las mejores vistas panorámicas de París.

Barrio de Montmartre

París sobre rieles 

El sistema de metro de París no solo conecta muy bien la ciudad, sino que, además, forma parte de la propia identidad parisina. Moverse en metro es una costumbre cotidiana de los habitantes de la “Ciudad de la Luz”.  En “Amélie” hay varias secuencias rodadas en estaciones de metro, sobre todo las de la línea 12 que pasa por Montmartre. En la estación Abbesses es donde Amélie encuentra a Nino Quincampoix, su amigo y amante, mientras se escucha de fondo una de las piezas de la banda sonora original, obra de Yann Tiersen. 

En otro momento de la película, Amélie ayuda a cruzar la calle a un hombre invidente que conoció en la estación de metro Lamarck-Caulaincourt. Lo conduce en una especie de circuito turístico por los principales puntos de interés y comercios del barrio. Mientras lo va guiando, le describe con frescura y picardía todo lo que observa, luego lo deja en la boca del metro y se va. El hombre queda fascinado. 

La estación ferroviaria Gare du Nord también aparece en la película. Es allí donde Amélie coge el tren para ir a visitar a su padre. La estación fue inaugurada en 1846, el interior de vidrio y hierro mantiene el soberbio encanto de las estaciones del París del siglo XIX. Su fachada de estilo neoclásico está decorada con estatuas de mármol que atraen las miradas de los transeúntes.  

Estación Gare du Nord

Entre plazas y cafés

Nueve años después de conocerse en Viena, Jesse y Celine (Ethan Hawke y Julie Delpy) se reencuentran en París. Jesse llega desde Nueva York para presentar su último libro y se encuentra por casualidad con Celine. Decide cancelar toda su agenda para pasar el tiempo con ella. Esta es la trama de “Antes del Atardecer” (2004), película dirigida por Richard Linklater.

El filme comienza en la librería Shakespeare and Company (37 rue de la Bûcherie), donde se organiza la firma de libros de Jesse. Es ahí donde se produce el reencuentro y donde empieza el gran recorrido a pie que harán los protagonistas por algunos de los barrios más bonitos de París, como el distrito XI y el IV, llenos de galerías de arte, cafés y tiendas boutique. 

La película tiene un ritmo muy fluido, la mayoría de tomas son largos planos secuencia con pocos cortes. La música acompaña cada escena de manera sutil, otorgándole al filme mucha personalidad. Uno de los pocos planos fijos que podemos ver en “Antes del atardecer” se produce cuando los protagonistas se sientan a descansar en Le Pure café (14 rue Jean-Macé), un acogedor espacio en el distrito XI con muebles de madera vintage, lámparas rústicas y una gran barra central. Sin duda, los cafés al aire libre engalanan la vida en las aceras de París y le dan un toque especial a la ciudad. 

A pesar de ser una película romántica filmada en París, “Antes del atardecer” no expone los lugares comunes de la ciudad como la Torre Eiffel o Champs Elysees, sino que se centra en espacios urbanos vinculados a la vida local, como patios interiores, cafés de barrio, plazas y parques. Aunque sí podemos ver una escena en un barco sobre el río Sena desde el que se puede observar de fondo la imponente catedral de Notre Dame

Descifrando enigmas 

“El código Da Vinci” (2006), es una película dirigida por Ron Howard, basada en el libro del mismo nombre del escritor estadounidense Dan Brown. La trama gira en torno al asesinato de un venerado restaurador en el Museo del Louvre y al misterioso rastro de símbolos e iconos que deja su muerte. El protagonista de la historia es el renombrado profesor de historia y simbología Robert Langdon (Tom Hanks), quien con la ayuda de la criptógrafa de la policía Sophie Neveu (Audrey Tautou) descubre que la obra de Leonardo Da Vinci esconde misterios que apuntan a una sociedad secreta encargada de resguardar un antiguo enigma. 

En una de las primeras escenas de la película un Citroën ZX de la Policía Judicial francesa lleva a Robert Langdon desde el emblemático Hotel Ritz de la Plaza Vendôme, donde se hospeda, hasta el museo del Louvre para que colabore en la investigación por el asesinato del restaurador. El coche ingresa a toda velocidad en una zona arbolada de la rue Castiglione y atraviesa el Jardín des Tuileries hasta llegar al museo. El Tuileries es un gran parque público situado entre el museo del Louvre y la plaza de la Concordia. Su nombre no está relacionado con los cientos de tulipanes que florecen allí, sino con la fábrica de tejas (tuiles) que existía en el lugar a mediados del siglo XVI. El hermoso y colorido jardín, donde hoy se exhiben estatuas de Rodin y Giacometti, fue un lugar de inspiración para el fundador del movimiento impresionista, Claude Monet. Dan Brown lo define en el libro como “el Central Park de París”.

Otro de los escenarios de “El código Da Vinci” es la iglesia de Saint-Sulpice, construida en el siglo XVII y situada en el barrio Saint-Germain-des-Pres, en el distrito VI. Se trata de una obra maestra de la arquitectura barroca. Su gran cúpula y deslumbrantes vitrales atraen a sus visitantes. Según la trama, en algún lugar de esta enorme iglesia se oculta la clave de la legendaria bóveda que esconde el enigma vinculado a Leonardo Da Vinci y a la sociedad secreta. El misterioso y siniestro monje Silas llega al Saint-Sulpice en busca de esa clave, después de haber dejado varias vidas inconclusas para hallar el lugar.

Museo del Louvre

Fantasía parisina de los años 30

Ambientada en el París de los años 30, “La invención de Hugo” (2011), de Martin Scorsese, cuenta la historia del niño huérfano Hugo Cabret, que encuentra una máquina autómata abandonada en un antiguo museo. Hugo está convencido de que la máquina guarda un mensaje de su padre. En el camino, conocerá a un anciano juguetero y a una niña que le ayudarán en su misión.

La estación de trenes Paris-Montparnasse (17 boulevard de Vaugirard) es el escenario principal de la película. Hugo vive en la estación y, además, se encarga de cuidar y mantener el correcto funcionamiento de los relojes de la terminal. Es así como el protagonista va descubriendo la magia de las máquinas que le rodean.

Montparnasse es una de las seis grandes estaciones ferroviarias de París. Recibe 70 millones de pasajeros al año y es el punto de partida hacia las ciudades del suroeste francés como Burdeos, Rennes y Toulouse. La estación actual fue inaugurada en la década de los 60 y entre sus principales atractivos se encuentra el Jardin Atlantique, un enorme parque público, con extensas áreas verdes, construido sobre el techo que cubre las vías y plataformas del tren.​ Tanto el parque como la estación merecen una visita. 

Culta y en constante movimiento, París siempre tiene algo nuevo que ofrecer. Es una ciudad dinámica y encantadora, pero también fotogénica. Las cámaras aman París y es por ello que se convierte en el escenario perfecto para contar historias. Si aún no conoces la capital francesa, o te apetece volver a visitarla, es momento de planear ese viaje y descubrir París con tus propios ojos. 

Historia anterior

Barcelona, un viaje por sus escenarios cinematográficos

Lo último de General