¿Está cambiando Instagram nuestra manera de viajar?

Solo hay que abrir los ojos y mirar alrededor en los bares, restaurantes, conciertos o, ahora, lugares de trabajo. Instagram es la red social de moda y la que está ganando más adeptos en los últimos años (consecutiva y porcentualmente, en 2016 y 2017).

Unos 800 millones de usuarios así lo atestiguan. Durante los últimos años se ha producido un crecimiento excepcional y ha modificado nuestros hábitos de vida hasta el punto de influir en nuestra manera de entender la gastronomía (¿quién no ha hecho alguna vez una foto a un plato en un restaurante y lo ha subido a la red?), nuestros momentos de relax o nuestro tiempo de ocio.

También ha influido entre las relaciones de marcas y usuarios -casi un 80% de usuarios siguen alguna marca en la red-, ha potenciado la figura del influencer y ha proyectado hacia el éxito a numerosos proyectos digitales.

Imagen del análisis original de Sproust Social.

¿Pero por qué ha conseguido Instagram este nivel de Engagement? ¡Analicémoslo! 

Es una red positiva

A diferencia de Twitter, una red social donde seguir la actualidad con gran carga crítica, o Facebook, donde es frecuente encontrar reflexiones más largas y ver historias relacionadas con contenido web, Instagram es una red social que emite y contagia positivismo. La gama cromática elegida por sus creadores, su no muy lejano cambio de imagen corporativa, el uso continuado de emoticonos, la posibilidad de crear animaciones… hace que el usuario que abre el Timeline termine habitualmente sonriendo. Y eso, en términos de fidelización, es un tesoro.

Es una red creativa

La posibilidad de tunear tus fotografías con multitud de filtros, crear historias propias por tiempo limitado, disfrazarte con elementos digitales, el uso de hashtag de toda tipología, hace de Instagram una herramienta creativa, donde cada usuario puede trabajar su marca personal.

Hace que cada momento sea exclusivo 

En Instagram cada vez más usuarios usan los famosos stories, actualizaciones en vídeo de experiencias de usuarios, emitidas en directo y que quedan colgadas en la red apenas unas horas. Esto provoca que entrar en Instagram sea, cada vez, una experiencia diferente. Las stories se van sucediéndose una tras otra y has de estar ahí para verlo. Lo que hizo Instagram fue, ni más ni menos, que incorporar la idea de Snapchat a sus recursos, logrando una efectiva introducción en las costumbres del usuario. El resultado ha sido excelente. Y ojo porque se rumorea que estudia incorporar videollamadas y mensajería instantánea tipo Whastapp.

Fomenta la interacción y hace del usuario el centro de atención

Instagram te invita siempre a participar y tiene muy presente el concepto de comunidad, se crean continuamente hashtag de todo tipo, puedes intervenir en vídeos emitidos en directo o mandar mensajes de manera privada. Todo de una forma bastante intuitiva y cómoda para el usuario, que no necesita ser una gran formación digital para el uso de la herramienta.

¿Pero influye de verdad en nuestra manera de viajar? 

Instagram influye diariamente en miles de usuarios desde antes del viaje, hasta pasar por el durante o el después del mismo.

En una reciente encuesta de The Independent, se aseguraba que el 40% de los Millennials -jóvenes de entre 18 y 34 años- decide su destino de vacaciones teniendo en cuenta cómo quedarán estas fotos en Instagram. En otra encuesta referida por el Huffington Post se aseguraba que en un 80% de los casos los Millennials han buscado hashtag -incluso se han hecho su propio diccionario de hashtag-, cuentas o localizaciones en redes sociales para elegir su destino turístico. Aunque acumulen información de manera independiente, los Millennials son un grupo de clientes que terminan usando agencias de viajes para efectuar sus viajes, pues así ahorran tiempo y dinero en las gestiones, según la asociación americana ASTA.

De igual modo, el durante del viaje también está influido por Instagram. Muchos viajeros reservan parte de su tiempo para tomar fotografías de sus experiencias. En ese sentido, el álbum de viajes se crea in situ, al tiempo que se está disfrutando del destino. De hecho, ya existen hasta manuales para tener el Instagram viajero más bonito posible. Por supuesto el uso de Instagram, como el uso de casi cualquier herramienta que provoque adicción, debe hacerse desde el sentido común, o corres el riesgo de arruinar tus vacaciones y sustituirla por una experiencia artificial más propia de un episodio de Black Mirror (la serie británica le dedicó un episodio en forma de hipérbole distópica). Lo mejor es reservar nuestro momento para subir las fotografías cuando disponemos de Wifi en el hotel o en cualquier restaurante, en los momentos de descanso.

En el apartado de post-viaje los Influencers de viajes en Instagram ya son una realidad bastante aceptada por los usuarios medios. Hasta existen compañías de viajes que se buscan sus propios Instagramers en plantilla. Y es que no hay nada que venda mejor que lo que vende una experiencia real que sepa transmitirse como tal.

Del lado de las empresas, la misma compañía ha hecho un estudio destacando que 2017 fue el año de las empresas en Instagram -de casi todos los sectores-. Nosotros mismos, en GranVoyage, tenemos desde hace tiempo nuestra cuenta de Instagram, donde compartimos experiencias reales de clientes satisfechos.

 

Conclusión

No es ningún secreto que las redes sociales han cambiado estas dos últimas décadas nuestras vidas, pero Instagram ha repercutido de una forma muy notoria en el mundo del viajero. Ya en 2013 se escribía sobre sus poderes psicológicos. Hoy, se constata la influencia que Instagram ha adquirido como herramienta asociada a nuestros viajes, tanto en el plano personal como en el ámbito empresarial. Instagram, se ha afianzado, como una de las redes sociales más viajeras. 

¿Qué opinas de su influencia? ¿Cómo valoras su impacto? ¡Déjanos tus impresiones!